El sector de la alimentación y las bebidas de Reino Unido, valorado en más de 100.000 millones de libras esterlinas, tiene una oportunidad de oro para expandirse en nuevos mercados de todo el mundo, según revela un informe elaborado por la Federación de Alimentos y Bebidas (FDF, por sus siglas en inglés) del país anglosajón y Banco Santander.
El área de alimentación es el mayor sector manufacturero del país: emplea a 4 millones de personas y genera cada año cerca de 121.000 millones de libras. El estudio subraya que el crecimiento del sector es clave para superar las consecuencias económicas que pueda conllevar el Brexit.
Un momento clave
La incertidumbre causada por el Brexit, y su futura relación comercial con los países de la Unión Europea (UE), ha propiciado que las empresas de alimentos y bebidas deban enfrentarse a retos como la presión sobre los márgenes, la sostenibilidad, el cumplimiento de la normativa y el imperativo de invertir en innovación y tecnología.
Sin embargo, el potencial del sector y su proyección muestran un futuro prometedor ya que goza de una excelente reputación global y los números están de su parte: en 2018, la industria de la alimentación realizó ventas en el extranjero por más de 23.000 millones de libras esterlinas, y para 2020, espera aumentar las exportaciones en un tercio.
Solo en el primer semestre de 2019, las ventas al exterior de alimentos y bebidas del Reino Unido aumentaron un 5,1% en comparación con el mismo período de 2018. Las exportaciones a países de la UE siguieron esta tendencia, mientras que las realizadas a los mercados no comunitarios crecieron hasta cuatro veces más rápido. Como resultado, se aprecia su enorme margen de expansión en los mercados de todo el mundo.