Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ofrece una visión general de la respuesta de Europa a la crisis. No solo de las acciones llevadas a cabo por el BCE o los gobiernos nacionales, en las que la dependencia de los préstamos bancarios ha sido crucial, sino también del acuerdo europeo sobre el fondo “Next Generation EU”. En su opinión, este fondo representa un cambio sustancial en la estructura de la Unión y es una nueva herramienta que potencialmente podría ser activada en futuras crisis.
Christine Lagarde considera que la respuesta de Europa a la pandemia del coronavirus (covid-19) ha sido efectiva y se ha basado en la solidaridad necesaria para superar con éxito estas circunstancias inesperadas.
El artículo describe muchas de las actuaciones llevadas a cabo por las instituciones y los gobiernos de la UE, aunque en su opinión dos características clave de la economía de la zona del euro se habrían convertido en los pilares de la respuesta europea a la crisis: la dependencia de la financiación bancaria y la preferencia por la protección de los empleos.
"De marzo a mayo, el crédito bancario a empresas de la zona euro creció en casi 250.000 millones de euros, el mayor aumento registrado jamás en un trimestre", señala. Este crecimiento del crédito está relacionado con los programas de garantía de préstamos públicos aprobados en los estados miembros de la UE y ha sido "crucial en la provisión de liquidez a empresas viables y en contener los despidos".
Los distintos puntos de partida de los estados miembros (en cuanto a posición fiscal y gravedad del impacto de la pandemia) suponían un riesgo de respuesta fiscal asimétrica y desigual. Frente a esta amenaza, el fondo Next Generation EU (NGEU) garantizará que todos los estados miembros puedan reaccionar adecuadamente ante la crisis.
Para Christine Lagarde, el NGEU representa además un cambio importante en la estructura de la Unión Europea y una nueva herramienta con el potencial de ser activada en futuras crisis. Pero aún más relevante será su papel en la transformación de la economía, garantizando la transición hacia una economía más verde y más digital.
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Según el Center for the Governance of Change de IE University, unos mercados financieros más profundos e integrados reforzarían el papel global del euro. Esto requiere, entre otros elementos, sistemas de pago resilientes e interoperables y completar la unión bancaria.
Alianzas banca–crédito privado: según Oliver Wyman, los ganadores serán quienes combinen la disciplina de análisis y estructuración bancaria, su capacidad de distribución y acceso a clientes, con el apetito del capital privado por riesgo ilíquido y de largo plazo.
Lucrezia Reichlin (CEPR): la CBDC no es condición necesaria para la soberanía monetaria. Confundir dinero y pagos puede generar un diagnóstico equivocado y una mala asignación de esfuerzos de política económica.
Según el Global Risks Report 2026 del World Economic Forum, la confrontación geoeconómica, la desinformación y la polarización social destacan como los principales riesgos a corto plazo, mientras que los riesgos ambientales dominan el largo plazo.
Según el World Economic Forum, la IA ha pasado de la experimentación a integrarse en los procesos de trabajo, prometiendo fuertes incrementos de productividad, pero también planteando retos clave sobre inclusión económica, valores, confianza y resiliencia.
Según AFME, un marco regulatorio más claro, coherente y proporcionado, sin capas innecesarias y centrado en crecimiento y competitividad, es clave para aumentar la confianza, movilizar capital privado y profundizar los mercados de capitales europeos.
Según el Center for the Governance of Change de IE University, los europeos apoyan el avance tecnológico cuando refuerza seguridad, inclusión y bienestar social, pero muestran resistencia si el cambio se percibe impuesto, opaco o contrario a sus valores.
Según un informe reciente publicado por CEPS, los reguladores financieros europeos deberían adoptar la competitividad como un objetivo secundario formal, siguiendo el precedente establecido por la Financial Services and Markets Act de 2023 en Reino Unido.
Según la OCDE, las pymes y start-ups que crecen rápidamente contribuyen decisivamente a la creación de empleo, el crecimiento económico y la competitividad. Las de alto crecimiento (un tercio en tres años) generan tanto empleo como las grandes empresas.
Según @McKinsey, los bancos deben prepararse para una nueva curva de crecimiento. La precisión estratégica —combinar tecnología, disciplina de capital y conocimiento profundo del cliente— distinguirá a los líderes de los rezagados.
Según Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, para impulsar el crecimiento se necesitan tres cosas: mejorar la regulación para dinamizar la iniciativa privada, profundizar la integración regional y prepararse para aprovechar el potencial de la IA.
Según The European House–Ambrosetti, la UE tiene una oportunidad de impulsar competitividad y crecimiento a través de la simplificación normativa y supervisora, sobre todo en materia de sostenibilidad y en el sector financiero.