Discurso de Agustín Carstens del Banco de Pagos Internacionales (BIS por sus siglas en inglés), resumiendo los pros y los contras de la creciente presencia de las grandes tecnológicas (big techs) en las finanzas y las posibles respuestas regulatorias para hacer frente a los nuevos desafíos introducidos por las big techs en relación a la estabilidad financiera, la competencia justa y la gobernanza de los datos.
Los aspectos más destacados del discurso son los siguientes:
-Estabilidad financiera: para los bancos centrales y los reguladores financieros las grandes tecnológicas son demasiado grandes para quebrar (Too big to fail). El sector financiero depende en exceso de sus servicios, por ejemplo, “solo cuatro grandes tecnológicas proporcionan casi dos tercios de los servicios globales en la nube, que se están convirtiendo en un servicio crítico para el sector financiero”.
-Mantener una competencia justa. Las grandes tecnológicas tienen varias ventajas competitivas sobre otras empresas en virtud de sus modelos de negocio, la tecnología y las redes, y los mercados digitales están sujetos al modelo "el ganador se lo lleva todo", que tiende a favorecer oligopolios.
- Gobernanza del dato. Las grandes tecnologías tienen un incentivo para recopilar la mayor cantidad posible de datos personales sobre sus usuarios, lo que plantea preguntas sobre la protección de datos o la manipulación de las preferencias de los consumidores.
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Según AFME, un marco regulatorio más claro, coherente y proporcionado, sin capas innecesarias y centrado en crecimiento y competitividad, es clave para aumentar la confianza, movilizar capital privado y profundizar los mercados de capitales europeos.
Según el Center for the Governance of Change de IE University, los europeos apoyan el avance tecnológico cuando refuerza seguridad, inclusión y bienestar social, pero muestran resistencia si el cambio se percibe impuesto, opaco o contrario a sus valores.
Según un informe reciente publicado por CEPS, los reguladores financieros europeos deberían adoptar la competitividad como un objetivo secundario formal, siguiendo el precedente establecido por la Financial Services and Markets Act de 2023 en Reino Unido.
Según la OCDE, las pymes y start-ups que crecen rápidamente contribuyen decisivamente a la creación de empleo, el crecimiento económico y la competitividad. Las de alto crecimiento (un tercio en tres años) generan tanto empleo como las grandes empresas.
Según @McKinsey, los bancos deben prepararse para una nueva curva de crecimiento. La precisión estratégica —combinar tecnología, disciplina de capital y conocimiento profundo del cliente— distinguirá a los líderes de los rezagados.
Según Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, para impulsar el crecimiento se necesitan tres cosas: mejorar la regulación para dinamizar la iniciativa privada, profundizar la integración regional y prepararse para aprovechar el potencial de la IA.
Según The European House–Ambrosetti, la UE tiene una oportunidad de impulsar competitividad y crecimiento a través de la simplificación normativa y supervisora, sobre todo en materia de sostenibilidad y en el sector financiero.
Según Ramón Casilda Béjar, España, en el complejo panorama geopolítico actual, tiene la oportunidad de fortalecer su rol como puente entre Iberoamérica y la UE, revitalizando inversiones en las dos direcciones.
Según el @ECB, en episodios de crisis, se recurre al efectivo como reserva de valor fiable y medio de pago resiliente, lo que resalta su papel crucial más allá de su relevancia en las transacciones diarias de pagos.
Según Juan S. Mora-Sanguinetti, en España un aumento del 10% en el volumen de regulación provoca una caída del 0,5% en el empleo de las empresas con menos de 10 trabajadores.
Según Hélène Rey: “En un mundo donde las stablecoins, en particular aquellas vinculadas al dólar, se conviertan en una herramienta de pago global importante, debemos prepararnos para consecuencias de gran alcance”.
@judith_arnal propone reformas para que la UE avance en la simplificación regulatoria, empezando por consensuar qué significa, con la competitividad como pilar, además de mecanismos de coordinación y un rediseño de la gobernanza.