El ex presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, pronunció su primer discurso público desde que dejó el Banco Central Europeo el año pasado en un acto celebrado en Rimini (Italia). Compartió su visión de la recuperación económica tras la pandemia, describiendo la situación actual y brindando algunas recomendaciones prácticas para buscar el camino de la reconstrucción y elegir el futuro que queremos construir.
El discurso es una llamada para “reafirmar los valores y objetivos sobre los que queremos reconstruir nuestras sociedades y economías, en Italia y en Europa”. Entre esos valores, Mario Draghi destaca el multilateralismo, el sistema de protección social y el estado de derecho como algunas señas de identidad relevantes de la Unión Europea (UE). Todas ellas deben reafirmarse hoy en día para diseñar el futuro, a pesar de la incertidumbre reinante sobre el actual marco de referencia y sobre el nuevo orden que algunos vislumbran tras la pandemia.
En el actual contexto será relevante utilizar la deuda pública para fines productivos: inversión en capital humano, en infraestructura crucial para la producción y en investigación. En su opinión, solo de esta forma la deuda será vista como “deuda buena”, asegurando así su sostenibilidad. Los beneficios políticos no deberían guiar el uso de esta deuda.
Para volver a un crecimiento sostenible ofrece varias recomendaciones: “será vital brindar seguridad en los ingresos, especialmente para los más pobres; fortalecer la cohesión social, proteger el medio ambiente, fortalecer los sistemas de salud… ”.
Finalmente, y tras repasar los recientes avances dados en la UE “donde la responsabilidad va de la mano y legitima la solidaridad”, concluye con un enfoque optimista sobre Europa: “Europa puede salir reforzada de esta crisis. La pandemia es una oportunidad para diseñar un futuro común, como lo hemos hecho tantas veces en el pasado”.
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Según el Center for the Governance of Change de IE University, unos mercados financieros más profundos e integrados reforzarían el papel global del euro. Esto requiere, entre otros elementos, sistemas de pago resilientes e interoperables y completar la unión bancaria.
Alianzas banca–crédito privado: según Oliver Wyman, los ganadores serán quienes combinen la disciplina de análisis y estructuración bancaria, su capacidad de distribución y acceso a clientes, con el apetito del capital privado por riesgo ilíquido y de largo plazo.
Lucrezia Reichlin (CEPR): la CBDC no es condición necesaria para la soberanía monetaria. Confundir dinero y pagos puede generar un diagnóstico equivocado y una mala asignación de esfuerzos de política económica.
Según el Global Risks Report 2026 del World Economic Forum, la confrontación geoeconómica, la desinformación y la polarización social destacan como los principales riesgos a corto plazo, mientras que los riesgos ambientales dominan el largo plazo.
Según el World Economic Forum, la IA ha pasado de la experimentación a integrarse en los procesos de trabajo, prometiendo fuertes incrementos de productividad, pero también planteando retos clave sobre inclusión económica, valores, confianza y resiliencia.
Según AFME, un marco regulatorio más claro, coherente y proporcionado, sin capas innecesarias y centrado en crecimiento y competitividad, es clave para aumentar la confianza, movilizar capital privado y profundizar los mercados de capitales europeos.
Según el Center for the Governance of Change de IE University, los europeos apoyan el avance tecnológico cuando refuerza seguridad, inclusión y bienestar social, pero muestran resistencia si el cambio se percibe impuesto, opaco o contrario a sus valores.
Según un informe reciente publicado por CEPS, los reguladores financieros europeos deberían adoptar la competitividad como un objetivo secundario formal, siguiendo el precedente establecido por la Financial Services and Markets Act de 2023 en Reino Unido.
Según la OCDE, las pymes y start-ups que crecen rápidamente contribuyen decisivamente a la creación de empleo, el crecimiento económico y la competitividad. Las de alto crecimiento (un tercio en tres años) generan tanto empleo como las grandes empresas.
Según @McKinsey, los bancos deben prepararse para una nueva curva de crecimiento. La precisión estratégica —combinar tecnología, disciplina de capital y conocimiento profundo del cliente— distinguirá a los líderes de los rezagados.
Según Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, para impulsar el crecimiento se necesitan tres cosas: mejorar la regulación para dinamizar la iniciativa privada, profundizar la integración regional y prepararse para aprovechar el potencial de la IA.
Según The European House–Ambrosetti, la UE tiene una oportunidad de impulsar competitividad y crecimiento a través de la simplificación normativa y supervisora, sobre todo en materia de sostenibilidad y en el sector financiero.