Este artículo intenta arrojar luz sobre la naturaleza de los cambios en las preferencias de los consumidores durante la crisis del covid-19: ¿son estos cambios transitorios o permanentes? Comprender estos cambios será muy relevante en algunos sectores y empresas a fin de evitar empresas zombies (no viables pero consumidoras de recursos públicos) y para el futuro diseño de la política fiscal y las medidas de apoyo público.
A través de una muestra de 1.500 encuestas de hogares en cinco países (en Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos y España), el artículo revela cómo "la experiencia de la crisis del covid-19 puede cambiar las preferencias de los consumidores" a largo plazo y cómo " muchos consumidores se han dado cuenta de que no echan de menos ciertos bienes y servicios que han dejado de consumir desde el comienzo de la pandemia”.
La encuesta realizada por los autores en julio de 2020, tras el fin de los confinamientos, preguntó a los hogares cómo comparaba su consumo actual con el anterior a la pandemia en cinco sectores clave (turismo, hostelería, servicios, comercio minorista y transporte público). Los resultados de la encuesta sugieren cambios fundamentales y a largo plazo en las preferencias de los consumidores.
A la luz de estos resultados, los autores sugieren las siguientes conclusiones a tener en cuenta por los reguladores:
Filtrar resultados
Según Boston Consulting Group, la nueva regulación posterior a la crisis financiera global (GFC) reforzó la resiliencia del sector, pero institucionalizó un sesgo orientado a eliminar cualquier riesgo en detrimento del crecimiento económico.
Según Ramón Casilda el acuerdo UE Mercosur permitirá un ahorro arancelario de aproximadamente 4.000 millones de euros anuales, una cifra muy superior a lo esperado en los acuerdos con Canadá y Japón.
Según el economista José Carlos Diez, la banca española tiene un exceso de depósitos y liquidez disponible para atender la demanda de crédito de empresas y familias, y además lo hace con los tipos más bajos de Europa, según el BCE.
Según CEPS, la complejidad regulatoria y supervisora de la UE supone un freno estructural a la integración, inversión y profundidad del mercado, con costes que recaen especialmente en pequeñas empresas nuevos entrantes y modelos de negocio transfronterizos.
Según el BCE, un sistema de pagos eficiente, seguro e integrado reforzaría el papel internacional del euro y aportaría beneficios como menores costes de financiación, menor exposición a fluctuaciones cambiarias y mayor protección frente a sanciones.
Según el IEA, uno de los debates clave en la UE sobre simplificación de la regulación financiera es si incluir explícitamente la competitividad, eficiencia o crecimiento como objetivos de las autoridades regulatorias, siguiendo el modelo del Reino Unido.
Según el Center for the Governance of Change de IE University, unos mercados financieros más profundos e integrados reforzarían el papel global del euro. Esto requiere, entre otros elementos, sistemas de pago resilientes e interoperables y completar la unión bancaria.
Alianzas banca–crédito privado: según Oliver Wyman, los ganadores serán quienes combinen la disciplina de análisis y estructuración bancaria, su capacidad de distribución y acceso a clientes, con el apetito del capital privado por riesgo ilíquido y de largo plazo.
Lucrezia Reichlin (CEPR): la CBDC no es condición necesaria para la soberanía monetaria. Confundir dinero y pagos puede generar un diagnóstico equivocado y una mala asignación de esfuerzos de política económica.
Según el Global Risks Report 2026 del World Economic Forum, la confrontación geoeconómica, la desinformación y la polarización social destacan como los principales riesgos a corto plazo, mientras que los riesgos ambientales dominan el largo plazo.
Según el World Economic Forum, la IA ha pasado de la experimentación a integrarse en los procesos de trabajo, prometiendo fuertes incrementos de productividad, pero también planteando retos clave sobre inclusión económica, valores, confianza y resiliencia.
Según AFME, un marco regulatorio más claro, coherente y proporcionado, sin capas innecesarias y centrado en crecimiento y competitividad, es clave para aumentar la confianza, movilizar capital privado y profundizar los mercados de capitales europeos.