ISS ESG, la rama de análisis e inversión responsable de Institutional Shareholder Services Inc., publicó un informe identificando las principales tendencias globales en las que se centrarán los inversores responsables durante 2022.
Los principales temas y tendencias globales para los inversores responsables en 2022 cubren temas incluidos en tres áreas interrelacionadas:
- Inminentes crisis por falta de agua: Los inversores institucionales pueden mitigar estos riesgos en su cartera mediante la identificación de industrias y actividades comerciales que dependen de los recursos hídricos o tienen un gran impacto en ellos, y participar activamente en las decisiones de gestión de estas para reducir los impactos negativos.
- Pérdida de biodiversidad: Los productores de alimentos (principalmente a través de sus cadenas de suministro de materias primas), los operadores de presas hidroeléctricas, los fabricantes de pesticidas y las empresas mineras y de construcción, están frecuentemente involucrados en casos relacionados con la pérdida de biodiversidad.
- Integración de datos ESG en el proceso de inversión: Principal desafío que los criterios ESG sean clave del proceso de inversión.
- Litigios climáticos: El número de litigios climáticos ha crecido considerablemente (1.550 casos en 2020 frente al total de 884 casos hasta 2017).
- Regulación sostenible: Cumplimiento de esta regulación que ha aumentado significativamente en los últimos años en todas las geografías.
- Brecha salarial de género: Los inversores se centrarán en garantizar que este indicador mejore para las empleadas.
- Empleo y cadena de suministro: Las condiciones laborales globales en toda la cadena de valor estarán en el centro de atención.
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Según José Carlos Díez, Profesor de economía de la Universidad de Alcalá, los españoles accedemos a algunas de las hipotecas más baratas de Europa con tipos de interés inferiores al Euribor y a la deuda pública a largo plazo.
Según el IEE, España presenta una presión fiscal empresarial superior a la media de la Unión Europea tanto en porcentaje sobre la recaudación total como en porcentaje del PIB.
AEB, CECA y UNACC proponen medidas para aumentar la capacidad de financiación de la banca en más de 2 billones de euros en la eurozona, de los que más de 250.000 millones corresponderían a España, reforzando la inversión y la financiación de la economía.
Según Boston Consulting Group, la nueva regulación posterior a la crisis financiera global (GFC) reforzó la resiliencia del sector, pero institucionalizó un sesgo orientado a eliminar cualquier riesgo en detrimento del crecimiento económico.
Según Ramón Casilda el acuerdo UE Mercosur permitirá un ahorro arancelario de aproximadamente 4.000 millones de euros anuales, una cifra muy superior a lo esperado en los acuerdos con Canadá y Japón.
Según el economista José Carlos Diez, la banca española tiene un exceso de depósitos y liquidez disponible para atender la demanda de crédito de empresas y familias, y además lo hace con los tipos más bajos de Europa, según el BCE.
Según CEPS, la complejidad regulatoria y supervisora de la UE supone un freno estructural a la integración, inversión y profundidad del mercado, con costes que recaen especialmente en pequeñas empresas nuevos entrantes y modelos de negocio transfronterizos.
Según el BCE, un sistema de pagos eficiente, seguro e integrado reforzaría el papel internacional del euro y aportaría beneficios como menores costes de financiación, menor exposición a fluctuaciones cambiarias y mayor protección frente a sanciones.
Según el IEA, uno de los debates clave en la UE sobre simplificación de la regulación financiera es si incluir explícitamente la competitividad, eficiencia o crecimiento como objetivos de las autoridades regulatorias, siguiendo el modelo del Reino Unido.
Según el Center for the Governance of Change de IE University, unos mercados financieros más profundos e integrados reforzarían el papel global del euro. Esto requiere, entre otros elementos, sistemas de pago resilientes e interoperables y completar la unión bancaria.
Alianzas banca–crédito privado: según Oliver Wyman, los ganadores serán quienes combinen la disciplina de análisis y estructuración bancaria, su capacidad de distribución y acceso a clientes, con el apetito del capital privado por riesgo ilíquido y de largo plazo.
Lucrezia Reichlin (CEPR): la CBDC no es condición necesaria para la soberanía monetaria. Confundir dinero y pagos puede generar un diagnóstico equivocado y una mala asignación de esfuerzos de política económica.