Chile es uno de los mercados más consolidados de Banco Santander, donde mantiene una posición de liderazgo desde hace décadas, siendo además la entidad financiera más valorada durante los últimos 5 años. El país andino posee un gran potencial de crecimiento tanto por sus recursos naturales como por la estabilidad institucional y una clase empresarial de primer nivel. Las oportunidades y retos de la economía chilena han sido analizados en profundidad en la segunda edición del ChileDay en Madrid, un evento celebrado para dar a conocer sus fortalezas a inversores extranjeros.

Banco Santander es la primera entidad financiera de Chile con más de 4,5 millones de clientes, acumulando además un crecimiento del 10% interanual. Es el banco con la principal cartera de créditos del país, con 40.000 millones de euros en créditos brutos a clientes. Además, Santander cuenta con cerca de 30.000 millones de euros en depósitos en el país andino. Santander Chile es el banco líder en créditos a particulares, con cuotas del 24,6% en Consumo y 20,9% en Hipotecas.

Santander ha demostrado su compromiso con Chile desde su llegada al país en 1978, y más recientemente este año con la adquisición de Santander Rentas Vitalicias, una compañía de Seguros de retiro con más de 4.000 millones de euros en activos.

Chile cuenta con importantes fortalezas: recursos estratégicos, apertura al mundo e instituciones sólidas. La oportunidad está en transformar esas ventajas en inversión, crecimiento y empleo, con la tecnología y la Inteligencia Artificial desempeñando un papel fundamental para impulsar la productividad. Como inversor en Chile desde hace décadas, Santander sabe que el país cuenta con todo lo necesario para hacerlo realidad, y seguiremos invirtiendo en su futuro

Ana Botín, presidenta del Banco Santander

El potencial de la economía chilena se demuestra también en otras iniciativas del Banco, que anunció una inversión de más de 800 millones de dólares en el país durante los próximos tres años. Este monto contempla la adquisición del negocio de rentas vitalicias, además de proyectos para acelerar la transformación tecnológica, continuar la evolución de la red de sucursales y avanzar en el desarrollo de Campus Santander, la nueva sede corporativa. Estas inversiones permitirán profundizar el uso de tecnología, datos e Inteligencia Artificial para mejorar la experiencia de los clientes, simplificar procesos y aumentar la capacidad de respuesta del Banco.

Esta evolución se complementará con inversiones en la red física, bajo una estrategia que combina servicios digitales con atención presencial en los WorkCafé. Los WorkCafés son una innovación del modelo tradicional de sucursal, para ofrecer a clientes y no clientes un espacio que integra servicios financieros, zonas de coworking y salas de reuniones gratuitas, junto con una cafetería de especialidad. Este proyecto nació precisamente en Chile en el año 2016 y hoy está presente en ocho países del Grupo -México, Brasil, Chile, Argentina, Portugal, Reino Unido, Estados Unidos y España, con más de 250 WorkCafés en funcionamiento.

En esta línea, el CEO y country head de Santander Chile, Andrés Trautmann, destacó que el país dispone de “los recursos, el talento y las capacidades. Nuestro desafío es transformarlos en bienestar mediante acuerdos, reglas de largo plazo y capacidad de ejecución”.

Mercado de oportunidades

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha participado en ChileDay para compartir la visión de la entidad sobre el mercado en una entrevista con la periodista chilena Mónica Pérez Marín. Para Botín, “los que entendemos bien Chile, invertimos. La historia de éxito de Santander en el país demuestra que se pueden hacer buenas inversiones en Chile a largo plazo. Chile tiene todo lo necesario para que tenga muchos años por delante de mayor crecimiento”.

Chile llega a ChileDay Madrid 2026 con señales concretas de confianza internacional. En 2025 recibió US$14.513 millones en inversión extranjera directa, un 10,8% más que el año anterior. La reinversión de utilidades fue su principal componente, reflejo de que las empresas instaladas siguen apostando por el país. A ello se suma una cartera de US$95.149 millones para 2026-2030, mayoritariamente privada y con una alta participación de capital extranjero.

El reto principal pasa por fortalecer su competitividad y transformar sus capacidades en inversión y crecimiento. Sólo en materia de energía, hasta el año 2030, está prevista una inversión de más de 20.000 millones de dólares en proyectos clave como la línea de transmisión HVDC Kimal-Lo Aguirre (1.275 millones de dólares), el proyecto Volta I centrado en H2 y amoniaco verde (1.235 millones de dólares) o la planta de combustible carbono neutral Cabo Negro (808 millones de dólares).

Sin embargo, el atractivo de Chile se amplía hoy hacia sectores distintos de los recursos naturales y la energía. La cartera de InvestChile contempla más de US$5.600 millones en servicios globales, tecnología y centros de datos, además de US$5.572 millones en infraestructura y concesiones. En paralelo, la reforma al mercado de capitales busca facilitar el acceso de inversionistas internacionales y fortalecer el financiamiento de empresas de menor capitalización.