El banco central de Chile fue uno de los primeros del mundo en introducir recortes de los tipos de interés oficiales cuando las condiciones económicas empeoraron en todo el mundo a mediados de 2023, tomando medidas agresivas para terminar el año en 8,25%.
Ahora, con una inflación a la baja, pero una economía aún frágil, esperamos que el tipo de referencia siga reduciéndose durante 2024.
La velocidad y la magnitud de la normalización de la Tasa de Política Monetaria (TPM) dependerán del contexto macroeconómico local, los riesgos internacionales y también de las decisiones de la Reserva Federal de EE. UU., y de otros grandes bancos centrales que podrían moderar o acelerar el ritmo de ajuste. En el escenario base, esperamos que la TPM se sitúe en torno a 4,5% a finales de año.