El “renting” de vehículos sigue aumentando su popularidad entre aquellos consumidores que prefieren alquilar un coche en lugar de comprarlo. A continuación, descubrimos en qué consiste y cómo podemos beneficiarnos de este tipo de alquiler.

El término renting proviene del inglés y se usa para denominar al contrato de arrendamiento a medio o largo plazo en el que un arrendador –generalmente una empresa especializada o entidad financiera- ofrece un bien inmueble a un arrendatario, a cambio de una cuota económica mensual. Su aplicación más popular es en el sector automovilístico, una opción que progresivamente va ganando adeptos en el mundo. Por ejemplo, según los datos de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), en el país europeo se ha incrementado, en casi un 34% interanual, la matriculación de vehículos de renting

¿Qué es el Renting de coches? Explicación y detalles

Características del renting: ¿cuáles son sus ventajas e inconvenientes?

A la hora de cambiar de coche, muchos consumidores, tanto particulares como empresas, se hacen una pregunta: ¿es mejor comprar o alquilar? Aunque la respuesta más acertada depende de las necesidades de cada persona u organización, así como de sus preferencias, es útil conocer las cualidades del renting y diferenciarlas de otros términos como el leasing o la compra tradicional. A continuación, veremos las características más importantes de este modelo de arrendamiento:

  • Servicios: cada entidad financiera o empresa especializada puede tener condiciones particulares, pero, a diferencia del leasing, la cuota mensual suele cubrir el seguro, la asistencia, la reparación de averías o el mantenimiento para garantizar la conservación, siempre que los daños no sean causados por un mal uso –tampoco incluye el combustible o la limpieza-; los impuestos y distintos servicios telemáticos. Es importante recordar que las infracciones cometidas en la conducción las asumirá el propio sujeto.
  • Duración: en los últimos tiempos, las compañías han flexibilizado, en base a las necesidades y demandas de los clientes, el tiempo de servicio establecido por contrato. Así, podemos encontrar casos que van desde los meses o el año, a diferencia del leasing que suele ser, como mínimo, dos años; a aquellos que llegan a los cinco. En caso de querer rescindir el contrato con antelación, es frecuente que el usuario deba pagar una penalización por ello.  
  • Propiedad: el vehículo es de la compañía especializada o entidad financiera y, a diferencia del leasing, el contrato de renting no ofrece la posibilidad de que el beneficiario adquiera el coche. No obstante, cada vez más empresas arrendadoras, además de prolongar los contratos o cambiar el vehículo por uno nuevo, tienen diversas opciones para adquirir el bien.  
  • Otros aspectos de interés: entre los más frecuentes, destaca la desviación de kilómetros, es decir, la cantidad de distancia contratada para realizar con el vehículo en cuestión. En caso de superarla, el cliente deberá abonar una diferencia al fin del contrato o modificar su cuota mensual, de conformidad con el arrendador.

Así, por el deseo de tener un vehículo más nuevo, por la necesidad de disponer de más espacio en el coche o, simplemente, por la preferencia de alquilar frente a comprar, cada vez más particulares y empresas se decantan por esta opción que promete seguir en auge en el futuro.  

Para ello, en España contamos con Santander Renting. También ofrecemos este servicio adaptado a los más jóvenes a través de Santander SmartBank; y, desde Santander Consumer España, seguimos creciendo con Wabi, un modelo de alquiler por suscripción en el que no existe la permanencia.

Por otro lado, desde Santander México, con Arrendamiento Puro, y Santander Chile, aquellos que prefieran el leasing como opción para moverse por las poblaciones podrán encontrar planes que se ajusten a sus necesidades. 

Te puede interesar