Última actualización: 18/08/2021

A la hora de ir a pedir un préstamo, debemos tener en cuenta principalmente dos cosas: el Tipo de Interés Nominal (TIN), que es el precio que pagamos por el dinero prestado, y la Tasa Anual Equivalente (TAE), que engloba las comisiones, el plazo de la operación y el propio TIN del crédito que queremos solicitar. A continuación, vamos a conocer todos los detalles de cómo afectan ambos conceptos a un préstamo o hipoteca. 

¿Cuál es la diferencia entre TIN y TAE?

El Tipo de Interés Nominal o TIN es el precio que pagamos por un préstamo, es decir, el dinero que tenemos que pagar al banco por el capital prestado. El TIN es, por lo tanto, un porcentaje específico de la cantidad total prestada por una entidad bancaria para establecer los parámetros de una operación financiera como puede ser un préstamo hipotecario. De forma general, el TIN se calcula de manera mensual. El TIN debe estar indicado en cualquier contrato de productos bancarios como depósitos, préstamos, créditos o hipotecas, ya que es el precio que estamos pagando por ellos, tal y como explica este contenido de Finanzas para Mortales

La Tasa Anual Equivalente o TAE, por su parte, está compuesta por muchas otras variables, entre ellas el propio TIN, además de las posibles comisiones bancarias asociadas a una hipotética como la de cancelación o amortización, los gastos propios de la operación que se está llevando a cabo, o la comisión de apertura, entre otros. En la TAE no están incluidos los gastos de la adquisición del producto como notarías, seguros o vinculaciones. La TAE se obtiene mediante una fórmula matemática establecida y, en el caso de España, se puede consultar aquí

¿Qué es el TAE?

Ambos conceptos son oficiales y están respaldados por las autoridades financieras nacionales de cada país, aunque en cada geografía estos términos reciben una denominación diferente. Así, TIN y TAE es el nombre que reciben en España, mientras que en Argentina son TNA (Tasa Nominal Anual) y la TEA (Tasa Efectiva Anual), o en México, CAT (Costo Anual Total). 

TIN y TAE de los productos financieros

Santander, Balcão, Campo Pequeno

En la oferta bancaria podemos encontrar, como destacan en este contenido de Santander Consumer, ambos conceptos, generalmente, en tres tipos de productos financieros: los de ahorro, los préstamos personales, y los hipotecarios.  

¿Cuál es el TIN y la TAE de un préstamo bancario? La Tasa Anual Equivalente de un préstamo bancario es la cantidad real que el cliente va a pagar por obtener dinero prestado, e incluye las comisiones, el plazo de la operación y el tipo de interés, un concepto que se puede conocer más en profundidad en el diccionario de Sano de Lucas. De este modo, la TAE actúa como una mochila donde metemos casi todo lo que finalmente formará parte del préstamo. Además, nos permite conocer de una forma sencilla cuál va a ser el coste total: es decir, el dinero que el banco nos ha prestado más los gastos que ya figuran dentro de la TAE. 

Por ejemplo, si hemos solicitado 100.000 euros en una operación con una TAE del 1%, nuestro préstamo tendrá, en realidad, una cuantía total de 101.000 euros, pues es lo que debemos devolver al banco que nos ha prestado el dinero.

La TAE, por lo tanto, es un indicador que muestra el tipo de interés anual y las comisiones, y es de gran utilidad para comparar diversos préstamos con un mismo plazo de tiempo. Sin embargo, a la hora de solicitar un préstamo hipotecario, también conviene tener en cuenta otros factores que no contiene este indicador, como puede ser, por ejemplo, la tasación inmobiliaria. 

El Tipo de Interés Nominal, por su parte, suele presentarse de forma destacada en el propio contrato del préstamo, pero es importante recordar que aparece de forma independiente, y que debemos tener en cuenta que forma parte de una mochila más grande donde se incluyen otros conceptos como gastos y comisiones asociados. Por lo tanto, en lo que debemos fijarnos para hacer una comparación entre préstamos es en la TAE, pues engloba gran parte de los costes de la operación y esto es lo que nos permitirá hacernos una idea más certera del total a pagar por el dinero solicitado a un banco. Si quieres conocer más detalles sobre estos conceptos y sobre lo que les diferencia, puedes acceder a este contenido de Openbank.

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