Empleados

Oficina Santander

Desde los inicios de la pandemia del coronavirus la prioridad de Grupo Santander ha sido proteger la salud de sus 191.000 empleados en el mundo.
 

En Santander informamos a nuestros empleados ya a finales de febrero de 2020 de las principales medidas preventivas para evitar el contagio del coronavirus y pusimos en marcha protocolos a seguir por aquellos que habían estado en alguna de las zonas más afectadas por el virus. Pocos días después pedimos a nuestros profesionales evitar los viajes innecesarios, posponer o cancelar reuniones o encuentros que involucraran un alto número de personas y la obligatoriedad de reportar cualquier sospecha de contagio.

A medida que la pandemia ha ido ganando fuerza en cada uno de los países en los que operamos, en Santander hemos ido tomando medidas adicionales para proteger la salud de nuestros empleados y garantizar la continuidad del negocio:

Teletrabajo: Las capacidades de tecnología y comunicación del Grupo permitieron que más de 100 mil empleados de todo el Grupo, en los momentos más críticos de la pandemia, pudieran trabajar en remoto. Las herramientas para compartir archivos, hacer video-llamadas y conectarse de forma segura desde casa, han permitido a nuestros empleados continuar con su actividad. 

Oficinas: con el objetivo de proteger la salud de los empleados que tiene trato directo con nuestros clientes en las oficinas, en Santander hemos adaptado nuestra red a las nuevas circunstancias, estableciendo horarios de atención especiales, cierres selectivos, turnos y medidas de protección adicionales (como el uso de guantes, geles alcohólicos, instalación de separadores plásticos, etc.).

Edificios corporativos: para aquellos profesionales que desempeñan su función desde edificios corporativos se han reforzado las medidas de distanciamiento social, se han habilitado ubicaciones alternativas, se han segregado equipos, reforzado la limpieza y se ha reducido al mínimo el número de personas en los centros de trabajo.

Todas estas medidas se han aplicado de forma prioritaria a aquellos empleados más vulnerables pertenecientes a los grupos de riesgo en los que el covid-19 puede tener una incidencia más grave.

Por último, hemos puesto en marcha otra serie de iniciativas destinadas a facilitar la conciliación de la vida profesional y laboral, adelanto de pagas y préstamos especiales, servicios de apoyo psicológico y otras medidas de ayuda.