Empleados

Oficina Santander

Desde los inicios de la pandemia del coronavirus la prioridad de Grupo Santander ha sido proteger la salud de sus 200.000 empleados en el mundo.

Santander informó a sus empleados ya a finales de febrero de las principales medidas preventivas para evitar el contagio del coronavirus y puso en marcha protocolos a seguir por aquellos que habían estado en alguna de las zonas más afectadas por el virus. Pocos días después el banco pidió a sus empleados evitar los viajes innecesarios, posponer o cancelar reuniones o encuentros que involucraran un alto número de personas y la obligatoriedad de reportar cualquier sospecha de contagio.

A medida que la pandemia ha ido ganando fuerza en cada uno de los países en los que opera el Grupo, Santander ha ido tomando medidas adicionales para proteger la salud de sus empleados y garantizar la continuidad del negocio:

  • Teletrabajo: Las capacidades de tecnología y comunicación del Grupo permiten que más de 100 mil empleados de todo el Grupo estén trabajando en remoto. Las herramientas para compartir archivos, hacer video-llamadas y conectarse de forma segura desde casa, permiten que los empleados del Grupo continúen con su actividad.

  • Oficinas: con el objetivo de proteger la salud de los empleados que tiene trato directo con nuestros clientes en las oficinas Santander ha adaptado su red a las nuevas circunstancias, estableciendo horarios de atención especiales, cierres selectivos, turnos y medidas de protección adicionales (como el uso de guantes, geles alcohólicos, instalación de separadores plásticos, etc.).

  • Edificios corporativos: para aquellos profesionales que siguen desempeñando su función desde edificios corporativos (sobre todo personal crítico para la continuidad de las operaciones del Grupo) se han reforzado las medidas de distanciamiento social, se han habilitado ubicaciones alternativas, se han segregado equipos, reforzado la limpieza y se ha reducido al mínimo el número de personas en los centros de trabajo.

Todas estas medidas se han aplicado de forma prioritaria a aquellos empleados más vulnerables pertenecientes a los grupos de riesgo en los que el COVID-19 puede tener una incidencia más grave.

Por último, el Grupo también ha puesto en marcha otra serie de iniciativas destinadas a facilitar la conciliación de la vida profesional y laboral, adelanto de pagas y préstamos especiales, servicios de apoyo psicológico y otras medidas de ayuda.