Clientes y accionistas

Clienta en una sucursal de Santander

Santander se vuelca con sus clientes y accionistas ante la pandemia del coronavirus.
 

Santander ha desplegado un ambicioso conjunto de iniciativas para proteger la salud de sus clientes, garantizar que los servicios se siguen prestando sin interrupción y ofrecer soluciones financieras ante el brote de coronavirus que está afectando a miles de personas y empresas. 

 A medida que los efectos de la pandemia se hacían más evidentes en las geografías en las que opera el banco y se extendían las llamadas al confinamiento de los habitantes, el banco ha reforzado las líneas de atención al cliente en sus contact center y potenciado el uso de canales digitales, que gracias al esfuerzo de digitalización de Santander en los últimos años permiten realizar la mayor parte de las operaciones que nuestros clientes necesitan. Además, dada la baja afluencia de público a sus sucursales, Santander ha adaptado la red de oficinas en algunos países, con cierres selectivos y horarios especiales, para proteger a los clientes y empleados.

Desde el inicio de la pandemia, Santander ha sido muy activo para ofrecer soluciones a medida de las necesidades de sus clientes, ya sean particulares o empresas. Una de las prioridades es proporcionar liquidez a sus clientes, que en muchos casos están viendo sus ingresos mermados por la pandemia. 

Santander va a apoyar a las empresas en todos los mercados en los que opera aplicando con rapidez las medidas puestas en marcha por los distintos gobiernos (como líneas de crédito con aval público) y también ha puesto a disposición de los clientes distintas líneas de financiación con diferentes importes y condiciones.

Todo esto ha venido acompañado de una flexibilización en las condiciones de financiación para las personas y empresas afectadas por la pandemia. Santander está ofreciendo moratorias en el pago de préstamos en la mayoría de países del grupo, con periodos de carencia durante varios meses. 

También en el ámbito de los medios de pago, Santander ha hecho un esfuerzo adicional para facilitar que todos los clientes puedan operar con tarjetas de débito y crédito. 

Santander decidió hace semanas celebrar su junta de accionistas de forma totalmente telemática, de modo que los accionistas pueden participar en remoto. Además, tras la recomendación emitida por el Banco Central Europeo y para asegurarse la flexibilidad necesaria para poder aumentar el crédito y apoyar las necesidades de empresas y particulares afectados por la pandemia, el banco decidió cancelar el pago del dividendo complementario de 2019 así como la política de dividendos de 2020. 

Santander va a seguir de cerca el desarrollo de la crisis y celebrar una nueva junta de accionistas, previsiblemente en octubre de 2020, en la que podría considerarse una distribución a los accionistas tras una reevaluación de la situación cuando las incertidumbres provocadas por la crisis del COVID-19 desaparezcan.