Digitalizarse y abrazar la nueva realidad tecnológica ha dejado de ser una opción para los bancos y se ha convertido en una necesidad ineludible. En Santander, somos conscientes de esta realidad y apostamos por la tecnología para mejorar la experiencia de nuestros clientes, ya sean particulares o empresas.

Buen ejemplo de esto es el diseño de servicios como el onboarding digital, o alta móvil, con el cual cualquier persona física o jurídica puede darse de alta en nuestro banco desde un ordenador, teléfono móvil o tablet en tan solo unos minutos de manera 100% digital.

Este servicio permite a nuestros futuros clientes ahorrar tiempo a la hora de abrir una cuenta en nuestra entidad. Y es que, al registrarse digitalmente, disponen desde el primer momento de una cuenta corriente sin necesidad de que se realice un intercambio de documentación física, dado que con una firma se digitalizan todos los documentos.

Para que esto sea posible, nos valemos, entre otras cosas, de aplicaciones basadas en inteligencia artificial y de una verificación de la identidad mediante videollamada. De esta manera, conseguimos garantizar los mismos estándares de seguridad y cumplimiento que en las oficinas bancarias.
 


Con este procedimiento de alta online redefinimos la relación con nuestros clientes. El onboarding digital, además de permitirnos ofrecer procesos de alta sencillos, intuitivos, rápidos y seguros, nos brinda la posibilidad de poner a disposición de nuestros clientes servicios y productos financieros personalizados, además de la contratación de cuentas o tarjetas asociadas a esas cuentas.

El rápido crecimiento en la adopción de productos y servicios digitales se ha visto reflejado en las cifras. Y es que ya son cerca de 37 millones los clientes digitales que confían en Santander, un 15% más que el año anterior. De media, nuestros clientes acceden cinco veces por semana a una de las plataformas móviles o digitales del banco.

Todas estas herramientas e iniciativas son parte de la filosofía digital de nuestro banco, a la que hemos denominado Digilosofía, basada en la idea de que sean nuestros clientes los que elijan cómo, dónde y cuándo relacionarse con nosotros, utilizando la tecnología no como un fin, sino como un medio para mejorar su experiencia con nuestro banco.

Te puede interesar