Probablemente te aseguras de que tu casa esté protegida cuando no estás, pero ¿lo haces también cuando estás dentro? Los delincuentes ya no necesitan llamar a tu puerta para tener acceso a tu información sensible y personal. 
 

¿Recuerdas el día que te instalaron Internet en casa? Seguramente tenías tantas ganas de conectarte que no te preocupaste de modificar la configuración estándar que viene con tu router y corriste a conectar todos tus dispositivos. No te preocupes, es más normal de lo que crees. Ten en cuenta estos sencillos consejos y añade una capa extra de seguridad online en tu casa y con tus seres queridos.
 

#1 Asegúrate de que tu Wi-Fi es WPA2

WPA2 significa Wi-Fi Protected Access 2 (acceso de Wi-Fi protegido) y actualmente es el modo más común. Sin embargo, para comprobar que ya lo tienes o para habilitarlo necesitas solo 30 segundos a cambio de tener una red más segura en casa.

Para comprobarlo, abre la configuración del Wi-Fi en tu ordenador y haz clic en Propiedades. Verás una información básica acerca de tu red, incluido el tipo de seguridad que tienes. Debería estar en WPA2-Personal. Si no lo está, tendrás que entrar en la página de administración de tu router y cambiarlo allí directamente.

#2 Cambia las contraseñas que vienen por defecto

Es muy común que los usuarios mantengan la contraseña original con la que vienen los routers y servicios de Internet. Algunas de las contraseñas que vienen por defecto son conocidas por ser muy difíciles de recordar, así que terminan por lo general siendo apuntadas en un papel.

Dedica unos minutos a actualizar ambas contraseñas: la de tu router y la de tu Wi-Fi. Te preguntarás, ¿cuál es la diferencia? 

La clave de tu router es aquella que te permitirá cambiar la configuración de tu router. En muchos casos suele ser admin! (vendrá así de fábrica). Por eso la mejor recomendación es que la cambies. Revisa las instrucciones que te entregan cuando te instalan Internet o pregunta a tu proveedor del servicio.

Por otro lado, la clave de tu Wi-Fi es aquella que usas para conectar los dispositivos que funcionan con Internet. En muchos casos suele venir también configurada de fábrica. Para cambiarla tendrás que hacerlo a través del router.

Recuerda utilizar passphrases (o frases de seguridad) que son contraseñas creadas por tres o  más palabras. Una contraseña es robusta por su longitud y no tanto por su complejidad.

#3 Crea una red para amigos y dispositivos

Mantener en una red paralela todos los dispositivos conectados a Internet y a tus visitas es una muy buena manera de proteger tu información. Si por algún motivo alguno de tus dispositivos inteligentes (IoT) que trabajan vía Internet se viera comprometido, mantendría aislada la red a la que conectas tus dispositivos personales como ordenadores o teléfonos móviles y con los que realizas operaciones con información sensible.

Esa red adicional de Wi-Fi tendrá su propia contraseña (diferente a la de tu red personal), podrás limitar el número de personas que la utilizan y sobretodo mantendrás tu información importante bajo una capa extra de seguridad.

Puedes crear esta segunda red desde el router que tienes en casa, en la parte de configuración. La mayoría de los routers con los que puedes crear redes para invitados te dan la opción de crear dos redes virtuales. Esas dos redes a su vez se comportarán como dos redes independientes a pesar de provenir del mismo router. En Internet existen muchas guías de cómo crear este tipo de redes dependiendo del modelo de router que tengas.

Protege tu información y tu equipo, comenzando por tu red de Wi-Fi.

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