Aunque la modalidad de trabajar desde casa, completa o parcialmente, era una tendencia creciente, la crisis sanitaria provocada por la covid-19 aceleró su implantación en las empresas, suponiendo un desafío para estas y para los profesionales que vieron la necesidad de adaptarse a las nuevas circunstancias.

Suena el despertador para comenzar un nuevo día. Después del aseo personal y el desayuno, es momento de comenzar la jornada laboral sin movernos de casa. Gracias a la digitalización, tenemos la posibilidad de trasladar nuestra oficina a nuestro hogar, contando con los mismos recursos y teniendo a los compañeros de equipo al otro lado de la pantalla. 

¿Cómo se adapta una habitación para el teletrabajo?

Esta modalidad en la que se pueden desempeñar cientos de profesiones se ha instaurado en muchas organizaciones –principalmente a través de formatos híbridos combinados con la presencialidad- que ya experimentan sus beneficios como disponer de más tiempo libre, evitando los atascos en los desplazamientos –y por ende, emitiendo menos contaminación que agudice el cambio climático-, mayor conciliación personal, etc. 

Sin embargo, es fundamental que contemos con un espacio habilitado para desarrollar nuestra actividad, sin que esto suponga molestias físicas, como los dolores corporales, o psíquicas, como el estrés. A continuación, repasamos seis claves para lograrlo:

  • Selecciona un espacio apropiado: evita, en la medida de lo posible, ubicar tu lugar de trabajo en zonas más ruidosas o comunes, ya que la presencia de otros miembros de tu hogar puede desconcentrarte. 
  • Observa la luminosidad: es aconsejable que la mesa en la que vas a trabajar esté cerca de una fuente de energía natural como una ventana o tenga un refuerzo de luz artificial como una pequeña lámpara. 
  • Elige un equipamiento adecuado: aunque cada elemento es importante para alcanzar un índice alto de bienestar, la silla probablemente ocupa el primer lugar de relevancia. Sobre ella descansará tu cuerpo toda la jornada, por lo que debe de adaptarse a él, favoreciendo una correcta posición de la espalda, los brazos y los pies (tienen que quedar en un ángulo recto). No debemos olvidar otros objetos como los auriculares o las pantallas, haciendo uso de su configuración para lograr la mayor sensación de comodidad; así como servicios como la conectividad a Internet. 
  • Trata de ajustarte a los horarios de trabajo: intenta respetar el horario de tu jornada laboral tal y como harías en la oficina; desconectando, cuando acabes, de dispositivos como ordenadores o teléfonos móviles de empresa. 
  • Realiza los descansos oportunos: hacer pausas de 5 o 10 minutos cada hora y media, permitirán aliviar la fatiga y el estrés. Da un pequeño paseo por el domicilio para estirar las piernas o la espalda. También es recomendable realizar ejercicios sencillos como movimientos circulares de cuello, hombros y cadera. 
  • Mantente hidratado: deja una botella de agua cerca o encima de tu mesa de trabajo. La hidratación es fundamental para nuestro bienestar, ya que regula la temperatura corporal y ayuda a eliminar toxinas, entre otros. 

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