Comprobar la proveniencia de un mensaje o email, crear passphrases o frase de seguridad para crear contraseñas robustas, verificar los ajustes de seguridad de nuestras cuentas y plataformas sociales, actualizar el software de tus dispositivos o informar en caso de sospechar una amenaza cibernética son solo algunos de los consejos que recomiendan los expertos para mantener una vida online segura.
 

Navegar por internet forma parte de la rutina diaria de 3.800 millones de usuarios. Es decir, el 51% de los habitantes del planeta utilizan, de alguna manera, internet, según el Internet Trend Report, realizado por Bond. Resulta imprescindible, por lo tanto, conocer cómo podemos llevar una vida digital. A continuación te presentamos cinco recomendaciones muy sencillas de aplicar que harán que tu vida online esté más protegida.
 

Consejo #1: Piensa antes de hacer clic o responder 

Según Cofense Research el 90% de los ataques se originan en un email malicioso considerado como phishing y, además, según el Verizon Data Breach Investigations Report, los usuarios de móvil son más propensos a caer en la trampa de un mensaje con phishing.

Los criminales utilizan esta técnica para invitar a los usuarios a hacer clic en un enlace, descargar contenido adjunto que infecte sus dispositivos con software malicioso o les haga compartir datos personales.

Para protegerte contra estos ataques es imprescindible ser muy cuidadoso con los emails o mensajes inesperados que recibimos. Ante la más mínima duda, desconfía si te parece extraña la dirección de correo de quien te envía el mensaje, si no has solicitado esa información o no eres usuario de ese servicio. En lugar de acceder a través de los enlaces en un correo electrónico o SMS sospechoso, es buena práctica visitar las páginas web o consultar directamente con la empresa o el proveedor de servicio en cuestión. Valida siempre la veracidad de las vías de contacto que aparecen en el mensaje con las que consideres confiables, como son los canales oficiales de la empresa.
 

Consejo #2: Mantén tus contraseñas seguras

Hoy en día es habitual tener numerosos perfiles en páginas web que requieren usuario y contraseña para acceder. Por eso, es probable que repitamos la misma clave en varias páginas. Lo más común es elegir contraseñas sencillas, fechas o palabras que tienen un significado para ti. Utilizar passphrases (una contraseña conformada por tres o más palabras) es el mejor remedio para no olvidar nuestras claves y son más seguras porque son más difíciles de  descifrar. Por ejemplo, se tardaría varios siglos en descifrar “gallina perro gato conejo” mientras que “#sK8/aD” tardaría cinco años en descifrar. Una combinación de más de tres palabras forma una contraseña más segura. Lo mejor es que sean palabras elegidas al azar (pero una frase completa también funciona). Esto aumenta la robustez de la contraseña sin que resulte difícil recordarla.

Recuerda, no debes utilizar la misma contraseña en distintas plataformas. Así evitarás que acceda a todas tus cuentas con la misma contraseña en caso de llegar a manos ajenas. Si te cuesta recordarlas todas, puedes utilizar un gestor de contraseñas. Además, utiliza la autenticación multi-factor (MFA) siempre que sea posible, ya que sirve para aplicar varios niveles de seguridad a tus cuentas. Además de las claves, el MFA pide información que  solo tú tienes (por ejemplo, un código que te llega al móvil o una huella). Es decir, si alguien tiene tu contraseña y quiere acceder a tu cuenta, no podría porque le faltará una parte. 


Consejo #3: Sé discreto online y en público

Relacionarnos a través de las redes sociales y otras plataformas es parte de nuestra vida diaria. Tener el control sobre lo que enseñamos en internet lo pone más difícil para quienes se dedican a estafar utilizando la ‘ingeniería social’.

Decide qué información personal debería estar públicamente disponible en tus redes sociales y otras plataformas. Piénsalo y ajusta tus preferencias de seguridad y privacidad.
 

Consejo #4: Protege tu información y tu equipo

En muchas ocasiones almacenamos toda nuestra vida en los dispositivos electrónicos: fotos, vídeos, documentos y contactos. Para protegerla, es primordial actualizar los sistemas operativos, programas y aplicaciones instalados. No hacerlo convierte nuestros dispositivos en un objetivo fácil y los hace vulnerables a nuevos virus, puesto que la mayoría de las actualizaciones contienen mejoras de seguridad.

Si tu dispositivo no está actualizado, sigue las instrucciones para actualizarlo o configura la opción automática, que te ayudará a mantenerlo todo al día sin necesidad de hacer comprobaciones. Para evitar perder información en el proceso, es recomendable hacer copias de seguridad de manera regular o, en su defecto, antes de poner el software al día.
 

Consejo #5: Si sospechas, repórtalo

Cuando detectes una situación sospechosa, como puede ser una web infectada o un remitente fraudulento en tus correos electrónicos, SMS o mensajes en redes sociales, debes reportarlo. Infórmate sobre los canales destinados a este tipo de situaciones (en caso de ser una empresa que está siendo suplantada) y comenta lo sucedido. Ayudarás a que los especialistas puedan tener la mayor información posible para parchear sistemas o prevenir que se expanda. Informando a otras personas les estás ayudando a mantenerse seguros.

Si eres víctima de un ataque cibernético, adopta las medidas necesarias:

  • Cambia tus contraseñas.
  • Reporta la situación a las compañías involucradas.
  • Avisa a tus contactos de no abrir correos o mensajes que provengan de ti hasta que se normalice la situación.

Por último, existen instituciones públicas dedicadas a aconsejarte sobre cómo actuar en una situación de amenaza online. Asegúrate de tener sus contactos y canales oficiales siempre a mano.

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