El Instituto de Estabilidad Financiera, creado por el Banco de Pagos Internacionales y el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, publicó un análisis sobre los beneficios y riesgos de la adquisición de licencias bancarias por parte de Big Tech y Fintech, ofreciendo recomendaciones a las autoridades para establecer algunos requisitos específicos que mitiguen las preocupaciones que pueden suscitar este tipo de operaciones y así permitir los beneficios potenciales que brindan a los consumidores.
- Conflictos de interés: Por ejemplo, excesiva operativa intragrupo en condiciones fuera de mercado que puedan socavar la resiliencia financiera del banco.
- Concentración de mercado/comportamientos anticompetitivos, por ejemplo, cuando las NFC tienen un banco, pueden usar su tamaño, base de clientes y poder de mercado para erosionar la competencia en el sector bancario, al subsidiar productos financieros (desde el resto de los negocios) para ganar cuota de mercado.
- Contagio y riesgo sistémico: Los conglomerados entre grandes empresas y bancos aumentan los riesgos de contagio entre el sistema financiero y la economía real y viceversa.
- Problemas de supervisión debido a estructuras organizativas complejas que pueden impedir a las autoridades llevar a cabo una supervisión consolidada eficaz.
- La capacidad de la matriz o los accionistas para apoyar al banco en tiempos de crisis.
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Según Ramón Casilda, “ya no se trata únicamente de capital español invirtiendo en América Latina, sino también de capital latinoamericano utilizando España como base europea”, reforzando un espacio económico transatlántico más equilibrado.
Según José Carlos Díez, Profesor de economía de la Universidad de Alcalá, los españoles accedemos a algunas de las hipotecas más baratas de Europa con tipos de interés inferiores al Euribor y a la deuda pública a largo plazo.
Según el IEE, España presenta una presión fiscal empresarial superior a la media de la Unión Europea tanto en porcentaje sobre la recaudación total como en porcentaje del PIB.
AEB, CECA y UNACC proponen medidas para aumentar la capacidad de financiación de la banca en más de 2 billones de euros en la eurozona, de los que más de 250.000 millones corresponderían a España, reforzando la inversión y la financiación de la economía.
Según Boston Consulting Group, la nueva regulación posterior a la crisis financiera global (GFC) reforzó la resiliencia del sector, pero institucionalizó un sesgo orientado a eliminar cualquier riesgo en detrimento del crecimiento económico.
Según Ramón Casilda el acuerdo UE Mercosur permitirá un ahorro arancelario de aproximadamente 4.000 millones de euros anuales, una cifra muy superior a lo esperado en los acuerdos con Canadá y Japón.
Según el economista José Carlos Diez, la banca española tiene un exceso de depósitos y liquidez disponible para atender la demanda de crédito de empresas y familias, y además lo hace con los tipos más bajos de Europa, según el BCE.
Según CEPS, la complejidad regulatoria y supervisora de la UE supone un freno estructural a la integración, inversión y profundidad del mercado, con costes que recaen especialmente en pequeñas empresas nuevos entrantes y modelos de negocio transfronterizos.
Según el BCE, un sistema de pagos eficiente, seguro e integrado reforzaría el papel internacional del euro y aportaría beneficios como menores costes de financiación, menor exposición a fluctuaciones cambiarias y mayor protección frente a sanciones.
Según el IEA, uno de los debates clave en la UE sobre simplificación de la regulación financiera es si incluir explícitamente la competitividad, eficiencia o crecimiento como objetivos de las autoridades regulatorias, siguiendo el modelo del Reino Unido.
Según el Center for the Governance of Change de IE University, unos mercados financieros más profundos e integrados reforzarían el papel global del euro. Esto requiere, entre otros elementos, sistemas de pago resilientes e interoperables y completar la unión bancaria.
Alianzas banca–crédito privado: según Oliver Wyman, los ganadores serán quienes combinen la disciplina de análisis y estructuración bancaria, su capacidad de distribución y acceso a clientes, con el apetito del capital privado por riesgo ilíquido y de largo plazo.