Última actualización: 25/02/2026

Las empresas cotizadas remuneran a sus accionistas mediante la distribución de una parte de sus beneficios. El método más conocido es el pago del dividendo en efectivo. Otra alternativa es la recompra de acciones propias (share buyback, en inglés). A continuación, explicamos todo lo relativo a la remuneración de nuestros accionistas.

Remuneración al accionista con cargo a los resultados del ejercicio 2025

En aplicación de la actual política de remuneración a los accionistas, el Grupo ha llevado a cabo con cargo a los resultados del primer semestre de 2025:

  • El pago del dividendo a cuenta en efectivo de 11,50 céntimos de euro por acción, abonado en noviembre de 2025, equivalente aproximadamente a un 25% del beneficio ordinario del Grupo del primer semestre de 2025, un 15% superior a su equivalente en 2024.

  • Un primer programa de recompra de acciones por un importe de 1.700 millones de euros, llevado a cabo entre el 31 de julio y el 23 de diciembre de 2025.

    En conjunto, la remuneración total al accionista contra los resultados del primer semestre de 2025 alcanzó los 3.399 millones de euros, un 11% mayor a su equivalente en 2024. Esta cifra representa aproximadamente el 50% del beneficio atribuido del primer semestre de 2025 (alrededor del 25% por pago de dividendo en efectivo y alrededor del 25% por recompra de acciones).

Con cargo a los resultados del segundo semestre de 2025:

  • El consejo de administración aprobó el 4 de febrero de 2026,  implementar un programa de recompra de acciones por importe aproximado de 5.030 millones de euros, para el que ya ha obtenido la autorización regulatoria pertinente y está actualmente en ejecución. En aplicación de la política actual de remuneración al accionista, 1.830 millones se corresponden con una cantidad equivalente a c. 25% del beneficio ordinario del Grupo en el segundo semestre de 2025. El resto del importe del programa se corresponde con una recompra extraordinaria de 3.200 millones de euros, equivalente a aproximadamente el 50% del capital CET1 generado una vez se ha completado la venta del 49% de Santander Bank Polska a Erste Group. Puedes consultar toda la información sobre el programa de recompra aquí.

  • El consejo de administración ha acordado someter a la aprobación de la Junta General Ordinaria de Accionistas de 2026, en aplicación de la política actual de remuneración al accionista del Banco, el pago con cargo a los resultados de 2025 de un dividendo complementario en efectivo por una cantidad bruta de 12,50 céntimos de euro por cada acción con derecho a percibir el dividendo. Sujeto a la aprobación de la Junta General Ordinaria de Accionistas de 2026, este dividendo sería pagadero a partir del 5 de mayo de 2026. De este modo, el último día de negociación de la acción con derecho al cobro del dividendo sería el 29 de abril, la acción cotizaría ex-dividendo el 30 de abril y la fecha de registro (record date) sería el 4 de mayo. 

Gracias a nuestra fuerte generación de capital, esperamos retribuir a los accionistas con 10.000 millones de euros en recompras correspondientes a 2025 y 2026 y con exceso de capital, adicionales a la distribución ordinaria de dividendos en efectivo.

Ana Botín, presidenta de Banco Santander

¿Qué es un programa de recompra de acciones y por qué es importante para los accionistas?

La recompra de acciones es una forma de remuneración al accionista de una compañía. Consiste en que la misma compañía compra en el mercado sus propias acciones para, posteriormente, reducir el capital social mediante la amortización o eliminación de las acciones recompradas. Con ello, se reduce el número de acciones en circulación, aumentando así el porcentaje de participación en el capital del grupo de cada accionista y en el reparto de dividendos futuros.

¿Cuáles son los beneficios del programa de recompra?

En condiciones normales del mercado, esta operación presenta varias ventajas para el accionista:

  • La primera es que, por lo general, tiende a incrementarse el precio de la acción de la empresa, dado que el valor de la compañía sigue siendo el mismo, pero ahora con menos acciones entre las que repartirlo. Esta primera ventaja va a depender de las dinámicas del mercado. 
  • La segunda ventaja que se produce para el accionista es el incremento en el beneficio por acción (BPA), dado que el beneficio de la compañía se reparte entre un número menor de acciones. El accionista se ve beneficiado, por tanto, de una participación mayor en los beneficios de la empresa.
  • Además, a menos que el accionista decida vender sus acciones, la recompra de acciones es una operación neutra desde el punto de vista fiscal ya que no conlleva cargas fiscales o pago de impuestos.

Un ejemplo para ilustrar cómo funciona: una empresa cotizada tiene 1.000 acciones y 100 de ellas pertenecen a un accionista, es decir, tiene un 10% de participación en la compañía. La empresa decide lanzar un programa de recompra y adquirir en el mercado 100 de sus propias acciones, reduciendo a 900 el número de acciones (las 1.000 iniciales menos las 100 de la recompra). 

El poseedor de las 100 acciones ha visto como sus títulos representan ahora el 11,11% del total, un porcentaje superior en un 1,1% al anterior, y, por tanto, una participación mayor entre los beneficios de la empresa, lo que a su vez es un estímulo para que el precio de la acción resulte más atractivo para los inversores.

En resumen, un programa de recompra de acciones propias permite a las compañías generar un valor adicional para sus accionistas. En condiciones normales de mercado, la parte del beneficio que las empresas cotizadas utilizan para llevar a cabo la recompra de acciones propias beneficia directamente el precio de los títulos.