Las empresas cotizadas remuneran a sus accionistas mediante la distribución de una parte de sus beneficios. El método más conocido es el pago del dividendo en efectivo. Otra alternativa es la recompra de acciones propias (share buyback, en inglés). A continuación, explicamos todo lo relativo a la remuneración de nuestros accionistas.

En aplicación de la política ordinaria de remuneración al accionista del Banco, consistente en un objetivo de remuneración al accionista total de c. 50% del beneficio ordinario1 del Grupo, distribuido aproximadamente en partes iguales entre dividendo en efectivo y recompras de acciones, el consejo de administración ha aprobado el pago de un dividendo a cuenta en efectivo con cargo a los resultados de 2026 de 12,7 céntimos de euro por acción, equivalente a c. 25% del beneficio ordinario2 del Grupo en el primer semestre de 2026.

  • El dividendo a cuenta en efectivo se abonará a partir del próximo 2 de noviembre de 2026; y
  • El último día de negociación de la acción con derecho al cobro del dicho dividendo a cuenta en efectivo será el 28 octubre de 2026, la acción cotizará ex-dividendo el 29 de octubre de 2026 y la fecha de registro (record date) será el 30 octubre de 2026.

Esta distribución, junto con el programa de recompra de acciones en curso que fue anunciado el 10 de agosto de 2026 y comenzó el 24 de agosto de 2026, representa la remuneración a los accionistas a cuenta del beneficio ordinario3 del Grupo en la primera mitad de 2026.

La implementación del resto de la política de remuneración al accionista para 2026 está sujeta a las aprobaciones y decisiones internas y del regulador que puedan resultar de aplicación.

 1 2 3 El consejo de administración tiene la intención de: i) aplicar una política ordinaria de remuneración al accionista para los resultados de 2026 a 2028 que suponga destinar aproximadamente el 50% del beneficio ordinario del Grupo (excluyendo impactos sin efecto en caja ni efecto directo en ratios de capital), distribuida en partes aproximadamente iguales entre dividendos en efectivo y recompras de acciones para los resultados de 2026; y además ii) distribuir a los accionistas los excesos de capital al final del periodo 2026- 2028. A partir de los resultados de 2027, se espera que la política ordinaria de remuneración al accionista esté compuesta por alrededor del 35% del beneficio ordinario del Grupo (sobre la misma base) en dividendos en efectivo y alrededor del 15% en recompras de acciones. La ejecución del resto de la política ordinaria de remuneración al accionista y de la distribución del exceso de capital al final del periodo 2026-2028 está sujeta a futuras decisiones y aprobaciones corporativas y regulatorias.

Gracias a nuestra fuerte generación de capital, esperamos retribuir a los accionistas con 10.000 millones de euros en recompras correspondientes a 2025 y 2026 y con exceso de capital, adicionales a la distribución ordinaria de dividendos en efectivo.

Ana Botín, presidenta de Banco Santander

¿Qué es un programa de recompra de acciones y por qué es importante para los accionistas?

La recompra de acciones es una forma de remuneración al accionista de una compañía. Consiste en que la misma compañía compra en el mercado sus propias acciones para, posteriormente, reducir el capital social mediante la amortización o eliminación de las acciones recompradas. Con ello, se reduce el número de acciones en circulación, aumentando así el porcentaje de participación en el capital del grupo de cada accionista y en el reparto de dividendos futuros.

¿Cuáles son los beneficios del programa de recompra?

En condiciones normales del mercado, esta operación presenta varias ventajas para el accionista:

  • La primera es que, por lo general, tiende a incrementarse el precio de la acción de la empresa, dado que el valor de la compañía sigue siendo el mismo, pero ahora con menos acciones entre las que repartirlo. Esta primera ventaja va a depender de las dinámicas del mercado. 
  • La segunda ventaja que se produce para el accionista es el incremento en el beneficio por acción (BPA), dado que el beneficio de la compañía se reparte entre un número menor de acciones. El accionista se ve beneficiado, por tanto, de una participación mayor en los beneficios de la empresa.
  • Además, a menos que el accionista decida vender sus acciones, la recompra de acciones es una operación neutra desde el punto de vista fiscal ya que no conlleva cargas fiscales o pago de impuestos.

Un ejemplo para ilustrar cómo funciona: una empresa cotizada tiene 1.000 acciones y 100 de ellas pertenecen a un accionista, es decir, tiene un 10% de participación en la compañía. La empresa decide lanzar un programa de recompra y adquirir en el mercado 100 de sus propias acciones, reduciendo a 900 el número de acciones (las 1.000 iniciales menos las 100 de la recompra). 

El poseedor de las 100 acciones ha visto como sus títulos representan ahora el 11,11% del total, un porcentaje superior en un 1,1% al anterior, y, por tanto, una participación mayor entre los beneficios de la empresa, lo que a su vez es un estímulo para que el precio de la acción resulte más atractivo para los inversores.

En resumen, un programa de recompra de acciones propias permite a las compañías generar un valor adicional para sus accionistas. En condiciones normales de mercado, la parte del beneficio que las empresas cotizadas utilizan para llevar a cabo la recompra de acciones propias beneficia directamente el precio de los títulos.