La demanda de productos de Inversión Sostenible y Responsable (ISR) no para de crecer y lo hace con especial firmeza en determinados tipos de clientes. En los inicios de la ISR, el perfil de cliente era principalmente institucional.


Hoy en día en Europa, el peso de los inversores institucionales que se interesan por este tipo de productos sigue siendo muy relevante, pero el interés está creciendo en el inversor minorista, especialmente en algunos mercados. En el caso de España existe un gran potencial para que el mercado crezca y se ponga a la altura de otros mercados europeos más desarrollados.

Además, existen algunos sectores de la sociedad para los que la ISR tiene especial importancia. Diversos estudios recientes demuestran que existe un sesgo que viene determinado principalmente por dos factores: el género y la edad. De esta forma, las mujeres y los millennials parecen ser los colectivos que están liderando el cambio, siendo los que más se inclinan por este tipo de productos.

¿Qué está impulsando el imparable desarrollo de la ISR?

Para muchas personas resulta cada vez más relevante que sus inversiones estén alineadas con sus valores y su forma de pensar. Estos valores se encuentran en pleno proceso de transformación en una sociedad que se enfrenta en la actualidad a importantes retos globales, muchos de ellos ligados al concepto de sostenibilidad. Algunos ejemplos de estos retos son el cambio climático, del que ya estamos comprobando sus efectos, o los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que están cada vez más presentes en nuestro día a día como resultado de la creciente atención que los medios de comunicación prestan a aspectos como la pobreza, la migración, la desigualdad, etc. Así, la ISR se impone como un vehículo perfecto para lograr ofrecer productos adaptados a los desafíos actuales de la sociedad.

Existen numerosas iniciativas a nivel nacional e internacional como los Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas y foros como Eurosif en Europa o Spainsif en España

Adicionalmente, existen varias claves o palancas que van a seguir impulsando el desarrollo de la inversión sostenible y responsable. Por un lado, el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad marcados a nivel global, que va a requerir un importante esfuerzo económico. Así, por ejemplo, se estima que para alcanzar los objetivos relacionados con el cambio climático en la Unión Europea se necesitará una inversión de 180 billones de euros anuales. Para hacer frente a estas inversiones, la actuación del sector público no será suficiente, por lo que el papel que juegue el sector privado, y en especial el financiero, será clave en la movilización de capitales enfocados al desarrollo sostenible.

Por otro lado, existe un importante impulso por parte de iniciativas regulatorias, que tienen especial relevancia en Europa a través del Plan de Finanzas Sostenibles de la Comisión Europea. Este programa está siendo clave en la creación y asentamiento de un lenguaje común (taxonomía de actividades verdes), el desarrollo de estándares y etiquetas de productos financieros sostenibles y el impulso de la transparencia en materia de sostenibilidad.

A su vez, existen numerosas iniciativas a nivel nacional e internacional como los Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas y foros como Eurosif en Europa o Spainsif en España, donde se fomenta la consideración de criterios ambientales, sociales y de buen gobierno en el sector financiero, se promueve el conocimiento en materia de inversión sostenible y responsable y el diálogo con grupos de interés para facilitar el desarrollo de la ISR.

¿Cuáles son los obstáculos a los que se enfrenta la ISR?

A pesar de estos impulsos y las tendencias claras de crecimiento, el desarrollo de la ISR no está exento de dificultades. En primer lugar, existe una ausencia de estándares, definiciones y criterios homogéneos en cuanto a qué se entiende por ISR y cómo se aplica. Y es que, aunque está habiendo avances significativos, la realidad es que los conceptos de inversión sostenible y responsable no están del todo claros y se están aún definiendo las metodologías y estructuras de gobernanza de la ISR.

En segundo lugar, se considera necesario avanzar en materia de transparencia en el reporte de información extra-financiera, a través del desarrollo de estándares y normativa. Aunque es evidente que la información sobre los resultados financieros de una empresa sigue siendo algo sumamente importante, cada vez ofrece una visión menos completa. Y es que ya se reconoce que un porcentaje importante de los activos de una empresa son intangibles y no se reflejan en el balance.

Precisamente muchos de estos activos intangibles (por ejemplo, la reputación, el capital humano, la fidelidad de los clientes, etc.) entran en la categoría de ASG (Ambiental, Social y de Gobernanza). Por ello, para tener una visión completa de los riesgos y tomar buenas decisiones en materia de inversión, es esencial la mejora en el reporte de información ASG relevante, fiable y comparable por parte de las compañías.

Finalmente, se debe tener en cuenta que este incremento en la demanda de productos ISR, requerirá una respuesta acorde por parte de las gestoras, que deberán llevar a cabo un proceso de transformación para fortalecer sus estructuras, equipos y procesos de análisis ASG. Igualmente, será necesario mejorar los procesos de reporte ante la necesidad de ser más transparentes en cuanto a la aplicación de criterios extra-financieros de cara a la toma de decisiones de inversión, aportando al cliente información de calidad. Teniendo en cuenta todos estos factores, esta transformación requerirá de un esfuerzo en formación y educación en materia ASG en todos los ámbitos, tanto para los clientes como para los empleados de todas las áreas, desde el diseño de productos hasta su venta.

En Santander Asset Management son plenamente conscientes de los retos y oportunidades que plantea la ISR. Por ello, trabajan para realizar un seguimiento continuo de la evolución de las palancas que la impulsan y dedican importantes esfuerzos a la mejora continua de sus procesos. Igualmente, se encargan de promover el enfoque sostenible entre todos sus grupos de interés apostando por la transparencia en la información proporcionada sobre sus procesos y productos, así como a través de la difusión de conocimiento en materia ISR en distintos canales y foros.

Santander Asset Management es líder en inversión responsable en España, al acaparar el 66% del patrimonio gestionado en fondos de Inversión Sostenible y Responsable (ISR), según los datos de finales del pasado mes de marzo publicados por Inverco.